divendres, 29 de març del 2013

UNA APROXIMACIÓ A LA NOVEL·LÍSTICA D'AGUSTÍ VEHÍ


S'acaben de publicar les actes del darrer congrés de novel·la negra de Salamanca, Historia, Memória y Sociedad en el género negro. A dins hi ha el meu article sobre la novel·lística de l'Agustí Vehí. Ara que estam immersos preparant la ponència d'enguany (serà sobre novel·la negra i transició), us deixo aquest article com a homenatge a aquest home bo.

LA NOVELA NEGRA COMO FUENTE PARA LA HISTORIA, EL CASO AGUSTÍ VEHÍ
Sebastià BENNASSAR LLOBERA
(Universitat Pompeu Fabra)


1.LA NOVELA NEGRA COMO FUENTE PARA LA HISTORIA

El 21 de octubre de 1967 hacía más calor de lo habitual para la época en Washington. Más de cien mil personas se manifestaron en la capital de los Estados Unidos para pedir  el fin de la Guerra de Vietnam. Entre esos manifestantes se encontraba el escritor Norman Mailer, invitado por la organización junto con otros intelectuales con un objetivo muy claro: tenían que hacerse detener para que sus detenciones diesen visibilidad al movimiento. Mailer ganó el premio Pulitzer de novela con Los ejércitos de la noche. El libro llevaba un subtítulo muy indicador: “La historia como novela, la novela como historia” y se publicó en 1968. Desde la portada Norman Mailer ya planteaba las complejas relaciones entre realidad y ficción y las nuevas formas de hacer historia.[1]
            La novela, tanto como las otras formas de arte, refleja muy a menudo los cambios que se producen en una determinada época,[2] porque como género literario también ella es fruto y testigo de los cambios del tiempo. Y si dentro del género novelístico hay una corriente que se caracteriza por querer ser la gran novela social de su tiempo y reflejar la época que retrata, ésta es la novela negra. Por tanto constituye un material especialmente indicado como fuente a tener en cuenta para buscar otros enfoques i perspectivas que salgan de las historias al uso. Es decir, a través de la novela negra podemos reconstruir algunos de los períodos históricos más interesantes (especialmente desde una perspectiva social) y a la vez nos podemos adentrar en la historia de la producción cultural que permite el surgimiento y la escritura de estas obras.
Como explica Farreras (1988:58)
Hoy en día, incluso en los medios más reaccionarios universitarios se admite la necesidad de estudiar “socialmente” la literatura. Se admite, aunque no sea de buen grado, que la “historia”, que las “circunstancias”, tienen que ser tenidas en cuenta porque al fin y al cabo la obra es histórica, tiene un tiempo y un espacio; lo que ya no se admite tan fácilmente es que la obra literaria no sólo es histórica sino también social, que no sólo tiene un espacio y un tiempo, que se pueden delimitar y estudiar, sino que es un producto social, por la sociedad producido.

Es a partir de esta creencia que adoptamos la novela negra como una de las fuentes posibles para la historia.  La estrecha relación que tienen la literatura y otras disciplinas sociales muestran que esta es una relación similar a la que tienen la historia y otras ciencias sociales. De hecho, a lo largo del siglo XX la influencia del resto de ciencias sociales ha sido una constante en el desarrollo de la historia, empezando por la filosofía y acabando por la lingüística, sin dejar de lado de forma muy especial sus relaciones con la politología, la geografía, el periodismo, la antropología y la sociología. El diálogo interdisciplinar es lo que proponemos, en este caso con la literatura en general y con la novela negra en particular, como fruto y testimonio de su tiempo y como herramienta especialmente válida en la historia contemporánea. Según Colmenares (1997: 78-79)
Las fuentes adquieren una significación sólo respecto a una teoría y no constituyen piezas reveladoras por si mismas o eslabones en un encadenamiento narrativo. Eso ha comportado dos consecuencias: una, la ampliación del rango de fuentes aprovechables; la otra, la alteración de la escritura de la historia, que en lugar de una coherencia narrativa exige ahora una coherencia analítica.
           
            Tal vez el ejemplo absolutamente coetáneo de lo que apunta Colmenares sea la muy interesante introducción al libro Contra Companys, 1936, editado por el catedrático emérito de la Pompeu Fabra Enric Ucelay-Da Cal y por el profesor de la Universitat Autónoma de Barcelona, Arnau González Vilalta. Su texto “Misterios catalanes: la animadversión nacionalista ante Companys y su evolución en el tiempo” es un juego muy interesante con la tradición de la novela negra (en realidad con la policíaca) y de sus esquemas para intentar clarificar por qué hubo un complot (abortado) de los nacionalistas radicales de Estat Català i Nosaltres Sols y hasta qué punto el robo de lingotes de oro y platino, la presencia de una rubia explosiva que acabó siendo la mujer del presidente de la Generalitat y que antes había pasado por los brazos (y otras partes anatómicas) de buena parte del nacionalismo radical, empezando por el malogrado Miquel Badia, y la de un vagón de armas en Francia para contrarestar el poder de la CNT-FAI, elementos propios todos ellos de una novela negra o de espionaje, se han convertido en una fuente clave para explicar uno de los episodios más oscuros de la Guerra Civil en Cataluña.
El reconocimiento de la novela negra como fuente para la historia ha llegado también de manos de otro de los historiadores importantes cuando Joseph Fontana asegura sobre Leonardo Sciasia que: “es capaz de elevar el relato de un crimen a página de historia” (Fontana, 1992:20). O como dirá Vázquez Montalbán (1989: 57):
La novela negra americana, basada en hechos criminales, se ha injertado en la cultura literaria en general, creando posibilidades de discurso realista, de crónica, de novelas de conocimiento de lo real, de lo histórico, y por tanto se autolegitima literariamente.

Además, si aceptamos el periodismo como una de las fuentes válidas para el historiador a pesar de su contaminación y si usamos los materiales literarios de no ficción también sin problemas –y recordemos que por ejemplo Winston Churchill ganó el premio Nobel de Literatura por sus memorias-, tendremos que concluir que las novelas negras pueden ser también una buena fuente para el estudio de la historia. El recurso a fuentes históricas y literarias como recurso ha sido explotado con éxito por Philippe Ariès o por Simon Schama o por la propuesta clásica de Johan Huizinga.[3] Se trata de unas técnicas que adoptaron un punto más avanzado con la influencia del llamado giro narrativo en la historia, una narrativa que accede al rigor de la exposición histórica a través del desarrollo de una estructura coherente del relato y que se ha saldado con algunos trabajos como los de Ginzburg o Natalie Davies, que lo que querían era estudiar una época a través de un personaje singular, como pasa muy a menudo con la novela negra, cuando a través de los ojos del protagonista podemos captar la época, los escenarios y las relaciones sociales en las que se tiene que mover.  Si observamos el momento en que se adopta este giro narrativo –desde mediados de los 70- y posteriormente el giro cultural, comprobaremos que lo que se hacía era aplicar a la historia los nuevos modelos que habían entrado en la novela unos años antes desde que Truman Capote con A Sangre fría (definida como novela de no ficción o novela documento) en 1966, Norman Mailer con Los ejércitos de la noche (1968), o las obras de Tom Wolfe, Hunter S. Thompson y el precedente de Rodolfo Walsh en Argentina inaugurasen lo que posteriormente se ha conocido como nuevo periodismo y que ha generado numerosos debates alrededor del proceso de realidad y ficción, bien presente en la novela negra contemporánea.

2-EL GIRO HISTÓRICO EN LA NOVELA NEGRA CATALANA

La novela negra catalana, con una tradición de casi sesenta años y un corpus de producción superior a las 400 obras, ha experimentado una corriente interna en los últimos diez años: la de las novelas negras ambientadas en épocas pasadas de la historia contemporánea. Estas obras, además, han obtenido un notable éxito de crítica y público como testimonian La mala mujer, de Marc Pastor (centrada en 1912 alrededor de la figura de Enriqueta Martí, la llamada vampiro del carrer Ponent); Forasters, de Rafa Vallbona (ambientada en los años del pistolerismo en Barcelona); Emulsió de ferro, de Sebastià Jovanni (tal vez la mejor crónica sobre la transición casi sin abandonar el barcelonés barrio de Gràcia) o la monumental Cabaret Pompeya, de Andreu Martín, posiblemente su obra más ambiciosa y compleja, un gran recorrido por el siglo XX catalán.[4]
            El interés de estos autores por la historia no es flor de un día: en los últimos diez años en Cataluña ha habido un rebrote muy importante del interés por el pasado desde ámbitos generalistas, como demuestra el éxito de la revista Sápiens o de la colección H de Ara Llibres. Esto se une a uno de los nuevos giros narrativos en la historia: el de la historia cultural que Aurell (2009: 183) define muy bien:
La nueva historia cultural rechaza el reduccionsimo del historicismo clásico y de la historia económica, abandona el sueño de la objetividad, reconoce el papel fundamental de la imaginación en la reconstrucción histórica y, dejando de lado anticuadas aspiraciones ingenuamente totalizadoras opta por la vida intermedia de la ciencia social interpretativa, tal como han diagnosticado y postulado Clifford Geertz i Charles Taylor. La comprensión prima sobre la explicación, la narración sobre la estructura y la hermenéutica sobre el análisis causal en el acceso al conocimiento del pasado. A pesar de todo, la nueva historia cultural también parece que tiene aspiraciones a la historia total, como no podría ser de otra manera en una corriente que pretende ser hegemónica. El enfoque cultural proporciona al historiador una multiplicidad de puntos de vista que aumentan su credibilidad. Aunque en esta misma potencialidad puede haber su debilidad.

            Así pues, esta búsqueda de la narratividad, vuelve a entroncar de lleno con buena parte del trabajo del novelista de novela negra, especialmente en los que la combinan con la historia. Además, esta tendencia a combinar el género negro y el histórico ha correspondido con un incremento importante del interés por nuestra memoria histórica en los últimos años, impregnando no sólo la vida universitaria sino también la política e incluso la judicial. La lectura de estas novelas negras en catalán –por cierto, convendría recordar la necesidad de su traducción al castellano y las ayudas existentes para ello, que demasiado a menudo no aprovechan las editoriales españolas como si se intentase perpetuar la ley del silencio contra la pluralidad cultural de España promovida sistemáticamente por un centralismo que actúa por sistema en contra del artículo 3 de la constitución española- permite pasear prácticamente por todo el siglo XX en la tierras de habla catalana y por tanto por hechos indisolubles de la historia contemporánea española en tanto que los hechos acontecidos en Cataluña, la Franja d’Aragó, el País Valencià y las Illes Balears han sido fundamentales también en la historia reciente española y han tenido a menudo su reflejo en las decisiones tomadas en Madrid en relación a los mismos: desde la Semana Trágica de 1909 hasta el presente más inmediato de los desastres urbanísticos en la Valencia de Ferran Torrent o la implicación del nazismo en el caso de Ombres en la nit  sin olvidar la balearización y el estigma del turismo en Mallorca; desde las colectivizaciones agrarias en el Aragón catalana-hablante durante la Guerra Civil; el traslado de los Gobiernos republicanos primero a Valencia y luego a Barcelona; el pistolerismo anarquista y el patronal; el desarrollismo de los sesenta; la represión franquista o la batalla de Valencia en la durísima transición española además del surgimiento de personajes tan siniestros como el banquero Joan March en Mallorca; por poner sólo unos ejemplos que han tenido repercusión directa e inmediata en la historia hispana.
Eso quiere decir que entre el corpus de las novelas policíacas de pre-guerra i las negras desde Tasis en adelante y sobretodo gracias a estas obras que buscan la recreación històrica, tenemos una fuente de primer orden para la historia de Catalunya, el País Valencià, Balears y Catalunya Nord. Pero ¿es esta una característica de las novelas escritas en catalán? Por supuesto que no. La novela negra catalana hay que inscribirla por fuerza en la novela mediterránea, donde el gusto por la historia es una característica constante. Es decir, la novela negra en catalán sólo hace lo mismo que las literaturas de género de los países que nos rodean tocados por el Mediterráneo y en las que necesariamente se inscriben las novelas negras escritas en castellano: intentar explicarnos.

3-EL CASO AGUSTÍ VEHÍ

¿Cuál es el papel que ocupa el escritor Agustí Vehí y sus cuatro novelas negras (hasta el momento) en este conjunto de propuestas? Agustí Vehí (Figueres, 1958) se ha convertido a mi entender en el escritor de novela negra más interesante del último lustro gracias a una propuesta en la que la historia ocupa un papel fundamental en su obra. Este policía local, doctor en historia medieval y profesor de historia de la seguridad pública en la academia de los Mossos de Esquadra se dio a conocer el 2009 con Abans del silenci, cuando ganó el premio Ferran Canyameres.
La novela, publicada por Pagès Editors, nos describe la persecución implacable de un policía de la república que investiga los asesinatos de muchachas que se prostituyen a cambio de comida mientras se produce la retirada del ejército republicano hacia la frontera francesa. Figueres, una de las últimas ciudades en caer –y durísimamente bombardeada en 1939 por las tropas franquistas- es el escenario final de esta novela que previamente nos ha situado en la Barcelona casi vencida y en una Girona que tardará mucho tiempo en convertirse en la ciudad que es hoy en día. Vehí construye un personaje que se mantiene fiel a la República hasta el último momento, Joaquim Santgenís, en el que se encarna la resignación a la honestidad y al cumplimiento de la obligación debida. Es en este contexto en el que Vehí plantea el debate entre fidelidad, subsistencia y honor, además del rigor histórico que todo libro como éste debe mantener.
            En su segunda novela, Ginesta pels morts, a mi entender la mejor de las de su producción hasta el momento, la historia aparece en un doble plano: como presencia histórica constante –los búnquers del Empordà levantados por un franquismo obsesionado por la invasión foránea en la segunda Guerra Mundial, hecho que finalmente se produjo con la invasión de la Vall de Arán por parte de los maquis en el 1944 y esa pequeña guerra que se mantuvo en el interior de España por los hombres que se echaron al monte en zonas de Extremadura, León, Pirineos, Catalunya, Andalucía, Galicia y Teruel principalmente y que se refleja por ejemplo en la poesía de Gabriel Ferrater- y como historia coetánea, cuando narra el cambio que supone la introducción y despliegue de la policía autonómica en Cataluña y los cambios que comportó en el territorio, además de una cierta historia europea presente en cada una de las vidas de las víctimas de la novela.
Si digo que hasta ahora es la mejor novela de la producción de Vehí quizá haya que matizarlo: es la que más me ha interesado, y ello se debe al segundo gran acierto del libro: la construcción de la empordaneïtat. Vehí es un hombre del Empordá y convierte su novela en un tratado de arraigo al pedazo de tierra más literario y universal, precisamente por local, de Cataluña (después de Barcelona) uniéndose así a una pléyade de escritores entre los que encontramos ni más ni menos que nombres como los de Salvador Dalí, Carles Fages de Climent, Abdó Terrades, Puig i Ferrater, Josep Pla o Vicenç Pagès Jordà, entre muchos otros, que desde el siglo XIX y hasta el presente coetáno han escrito de uno de los territorios más singulares de Cataluña. El hecho que Agustí Vehí sitúe sus novelas en el Empordà también será clave para su uso como fuente para la historia, como mínimo para la historia cultural de la Cataluña coetánea puesto que nos demuestra hasta qué punto la vida fuera de las grandes ciudades está tomando importancia y cómo eso se refleja en la novela negra, un hecho que había pasado muy pocas veces hasta hace una década y que se corresponde a un periodo de abandono de la ciudad por parte de muchos ciudadanos pero también a una extensión y generalización de la violencia en todo el territorio que hace que ya no sea inverosímil la investigación de asesinatos fuera de la gran ciudad. En este sentido, Vehí no hace nada más que circunscribirse de lleno en una novela negra europea donde de cada vez más el escenario rural se convierte en un espacio primordial para el desarrollo de las tramas.
            Su tercer trabajo es Quan la nit mata el día, ambientada en Figueres en 1958, con la investigación del asesinato del delegado de Falange como tema para desarrollar la acción de una novela que quiere ser –y lo consigue- la gran descripción de la postguerra en las ciudades medias catalanas, es decir, en la forma de organización social más importante de Catalunya (hay que pensar que el peso demográfico principal lo ostenta Barcelona, pero que la ley de Hondt ha atorgado un gran peso político a las ciudades medias y pequeñas). La acción transcurre en una Figueres que se va rehaciendo económicamente, pero mucho menos desde el resto de puntos de vista, veinte años después de la victoria franquista. Y esa Figueres podría ser perfectamente Vic, Manresa, Reus, Balaguer, Lleida, Girona, Tarragona, Berga, cualquier ciudad catalana. Esa novela es tal vez una de las mejores fuentes posibles para establecer la historia social de la postguerra.
            En cuanto a su última obra, Torn de nit, podríamos enmarcarla en el cuadro de costumbres de la policía democrática y su función histórica la debemos encontrar como producto cultural: es el segundo número de Crims.cat, la colección que toma el relevo a la mítica La cua de palla y La Negra de La Magrana. Por tanto, para los investigadores de la historia del futuro será una fuente primaria para explicar qué hizo posible que la novela negra en catalán en 2012 viese el nacimiento de una nueva colección de novela negra que no es nada más que la confirmación de la consolidación del género después de la crisis vivida entre 1996 y 2004. La eclosión de grandes autores en los últimos diez años, entre los que Agustí Vehí tiene que estar en letras de molde será una de las posibles explicaciones para los historiadores culturales que, en materia de género negro, aún tienen mucho campo para recorrer.




BIBLIOGRAFÍA

COLMENARES, Germán (1997): Ensayos sobre historiografía, T.M, Bogotá.
FARRERAS, Juan Ignacio (1988): Fundamentos de sociología de la literatura, Círculo Universidad, Barcelona.
FONTANA, Josep (1992): La història després de la fi de la història, Eumo Editorial, Vic.
VÁZQUEZ MONTALBÁN, Manuel (1989): “Sobre la inexistencia de la novela policiaca en España”, en PAREDES NÚÑEZ, La novela policiaca española, Universidad de Granada, Granada, 1989.


[1] En este sentido, el periodista, escritor y crítico literario David Castillo valora la obra de Norman Mailer de la siguiente manera: “una obra opulenta y salvaje, entre el testimonio y la ficción, con novelas sobre la realidad en el núcleo de la conciencia colectiva”, CASTILLO, David, “Circe publica l’autobiografia de Norris Church Mailer, dona de Norman Mailer, amb qui va compartir 33 anys de la seva vida”, a Avui, 10 de juliol de 2011.
[2] Un ejemplo bien claro de las uniones entre la historia y su reflejo en la producción artística es el que se aporta en BLOM, Philip, Años de vértigo, cultura y cambio en Occidente, 1900-1914, Anagrama, Barcelona, 2010.
[3] ARIÈS, Philippe, El hombre ante la muerte, Taurus, Madrid, 1987; SCHAMA, Simon, Los ojos de Rembrandt, Plaza y Janés, Barcelona, 2002;  HUIZINGA, Johan, El otoño de la edad media, Alianza, Madrid, 1978
[4] Una aproximación a las novelas negras históricas de los últimos diez años se puede encontrar en BENNASAR, Sebastià, Pot semblar un accident. La novel·la negra i la transformació dels Països Catalans 1999-2010, Meteora, Barcelona, 2011, pp 209-240. Este libro complementa la lista del corpus de novelas negras inventariado por MARTÍN ESCRIBÀ y PIQUER BERTRAN, Negra i catalana, Documenta Balear, Palma, 2006.

Jaume Sobrequés: 'Amb Espanya no hi ha res a fer: la història ho demostra'


L'historiador publica 'Cap a la llibertat. La llarga marxa de Catalunya cap a la independència'
L'historiador Jaume Sobrequés acaba de publicar a l'editorial Basel'assaig divulgatiu 'Cap a la llibertat. La llarga marxa de Catalunya cap a la independència'. És el número 100 de la col·lecció Base Històrica, la més emblemàtica el segell. Segons que ha explicat Sobrequés a VilaWeb, 'el llibre pretén demostrar que el procés reivindicatiu per a mantenir la personalitat de Catalunya s'ha mantingut viu des del 1714 fins avui. Es pot resseguir el cordó umbilical, que no s'ha trencat i, per tant, és una reivindicació que no ha estat vençuda.' L'entrevistem.
Sense saber què ha passat durant els tres-cents anys darrers, es pot entendre què passa avui?
—Som on som perquè hi hagué catalans que en moments en què semblava impossible de sobreviure varen creure en el ressorgir de Catalunya, i varen intentar-ho tot per aconseguir-lo. Al segle XVIII trobem els memorials reivindicatius pel retorn a formes confederals; al XIX, amb la Renaixença, recuperem la llengua i el paisatge. I al segle XX hi ha tres grans moments de reivindicació de la sobirania de Catalunya: el 1918-19, amb la Mancomunitat, es presenta el primer projecte d'estatut d'autonomia a les corts espanyoles, que és refusat. Vista la impossibilitat d'aprovar-lo, el diputat de la Lliga Francesc Cambó es retira de la cambra. Un segon moment és el 1931, amb la República i l'estatut de Núria, que també fou retallat a les corts espanyoles. Després, al 34, amb els Fets d'Octubre, les reivindicacions nacionals acaben amb el president Companys a la presó. I el tercer moment és al començament de la transició, quan es reprèn un procés constitucional i s'elabora l'estatut de Sau. Jo vaig formar part de la Comissió dels Vint. L'estatut es va retallar i es va anar erosionant amb lleis com la LOAPA i més. Les retallades de l'autogovern han vingut tant dels governs espanyols de dretes com dels d'esquerres. 

I a l'inici del segle XXI, un nou estatut per a Catalunya també és mutilat a Madrid i progressivament es va buidant de contingut. 
—Sí, wl 2006 el nou estatut es torna a retallar a les corts espanyoles, però sobretot ens hem de fixar en la sentència del Tribunal Constitucional del 2009, que el torna a amputar. Amb aquest fet comença un nou període, l'actual, que ja no demana autonomia sinó que és un tombant decisiu en l'avenç cap a la independència: el juliol del 2010 es fa la gran manifestació pel dret de decidir, i l'11 de setembre de 2012, un milió i mig de persones surten al carrer amb estelades reclamant la independència. El gener del 2013 el parlament de Catalunya aprova la declaració de sobirania. El llibre s'acaba aquí.

El pas de l'autonomia a la reivindicació de la independència és un canvi radical. Com l'analitzeu?
—Es posa en relleu un canvi qualitatiu de la mentalitat col·lectiva i té una majoria política. S'ha produït un canvi radical de CiU, que mostra l'avenç nítid i clar cap a la independència. I el procés independentista per primera vegada té un líder clar, Artur Mas.

Quina és la tesi del vostre assaig?
—La legitimitat d'un poble no es basa en raons històriques, però no entendre-les ni conèixer-les resta legitimitat. Pensa que no hi havia hagut un moviment independentista en la vida institucional de Catalunya des de feia tres-cents anys. Esquerra Republicana, durant la República, no era un patit independentista. I l'any 1977 només va obtenir un diputat, Heribert Barrera. La transcendència del moment present és que els darrers dos anys, des de la consulta d'Arenys, la independència té una base social majoritària del poble de Catalunya, fet que no havia succeït els darrers tres-cents anys. 

Com ho interpreteu?
—Crec que hem arribat aquí perquè el cordó umbilical de les reivindicacions d'autogovern no s'ha trencat.  Els drets del poble de Catalunya són anteriors a la constitució espanyola. És pitjor el que ha fet el govern del PP avui que les accions de la República dretana que van portar als Fets d'Octubre. La tesi del llibre és ben coneguda: amb Espanya no hi ha res a fer; és una raó que es demostra històricament.

dijous, 28 de març del 2013


‘Naufragi a la neu’, els jocs literaris d’Esperança Camps

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Esperança Camps és avui per avui una de les millors narradores en llengua catalana. La menorquina (Ciutadella, 1964) resident a València, ens acaba de deixar una nova mostra del seu talent a Naufragi a la neu, que constitueix la seva sisena novel·la i que ha publicat a Bromera, la que podríem considerar com la seva editorial habitual. La novel·la li va valdre el premi Blai Bellver de Narrativa de Xàtiva.
En aquesta ocasió, Camps s’ha endinsat de ple dins la metaliteratura i en surt amb nota. La Cristina, una jove que havia estat toxicòmana i que havia arribat a prostituir-se per poder pagar-se l’heroïna, ha superat la primera fase de desintoxicació gràcies a una relació lèsbica amb la Teresa, una dona més gran. I ara treballa en una llibreria i és escriptora. Just en el moment de trencadura de la parella. Cristina obté una beca per anar a escriure en un refugi de muntanya situat als Pirineus i colgat de neu.
I així, a poc a poc, anirem observant un triple text: d’una banda hi ha el dietari que escriu la Cristina, a través del qual anirem veient quina és la situció a la casa i com hi ha arribat; d’una altra banda tenim la novel·la que està escrivint, una novel·la negra amb personatges molt desesperançats i perdedors, encapçalats per Paco el Moix, un lumpen-proletari sense escrúpols, malalt i addicte; i després tenim un tercer text que és el que conformen els parèntesis d’un narrador que se suposa que està enamorat de Cristina i que va matisant la novel·la que va escrivint, i que és un dels encerts més notables d’aquest Naufragi.
La novel·la s’articula a través de dos personatges molt forts, molt ben trenats i que en certa mesura es complementen: la Cristina, la protagonista; i en Paco el Moix, el protagonista de la ficció que ella narra. En certa mesura són la mateixa cara de la moneda, dos personatges vivencials, fracassats i que tenen molts punts en paral·lel, sobretot precisament en la manera de viure el fracàs. Tots estan acompanyats per fantàstics personatges secundaris, en molts de casos més reals els de la ficció interna que no els que acompanyen a Cristina, tot i que aquests també els podem identificar perfectament. Anem primer als de la novel·la dins la novel·la. Aquests personatges són un perfecte calidoscopi de la vida quotidiana en un poble del país valencià: un empleat de banca corrupte que a la vegada és regidor; la seva dona amb amants i una vida més pendent del que diran que una altra cosa; una senyora gran que no vol vendre les propietats rurals que li queden… i uns atracadors de gatell fàcil procedents de les devastacions europees. Ara centrem-nos en els externs. Per una banda hi ha la presència el·líptica de Teresa, la companya de Cristina, però també tenim un artista plàstic bastant sonat i una escriptora d’èxit amb fam sexual de tots els tipus, que són un contrapunt fantàstic a Cristina. I és que en el fons, aquesta és una gran novel·la sobre la creació, i per això ja li va bé a Camps tancar els seus personatges al mig de la neu i mostrar-nos diferents processos creacionals i vivencials i la manera en què cada creador s’enfronta amb els mateixos.
I després hi ha els parèntesis, és clar. Camps inventa un recurs de primer ordre, un narrador que escriu entre parèntesis per matisar els texts de Cristina i per dirigir-se directament al lector. Aquest narrador, aquesta figura perfecta, és la que crea la polifonia de la novel·la, la que ho estructura tot i ho lliga a la perfecció, fins al punt que el lector està quasi més intrigat per la veu de la solució tècnica que no per saber què li passa a Cristina, perquè que l’aventura de Paco el Moix està predestinada a acabar malament és quelcom que quasi ningú no pot posar en dubte.
En definitiva, Esperança Camps ha bastit una obra ambiciosa, amb molts nivells de lectura, amb bons personatges, amb ficció dins de la ficció i amb una tècnica acurada i rigorosa, que fan que aquesta sigui una novel·la de primer ordre, i que la consolida com una de les millors narradores nostrades.

Sebastià Bennasar

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Naufragi a la neu / Esperança Camps / Editorial Bromera / 1ª edició, octubre de 2012 / 214 pàgines / ISBN 9788490260630

Un gran crimen real para una gran novela

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Mariano Sánchez Soler (Alacant, 1954) es un referente ineludible no sólo para los amantes del género negro, sino para todos los que amamos el periodismo de investigación, esa rara avis que va desapareciendo a marchas forzadas de los medios de comunicación (y claro, también van desapareciendo los medios). Ahora, Sánchez Soler nos acaba de dejar un libro que, a mi entender, aúna sus dos pasiones en un solo texto: El asesinato de los marqueses de Urbina, vencedora en el premio L.H. Confidencial 2013 y publicada por Roca Editorial.
Sánchez Soler, que cada mayo hace irrumpir el género negro en la Universitat d’Alacant y que además es autor de una magnífica obra sobre la literatura negra y criminal, Anatomía del crimen, ha abordado la transición desde la no ficción en su ensayo La transición sangrienta, en el que nos muestra algunas de las principales falsedades del proceso que ha llevado a España a la democracia: su carácter pacífico.
Ahora nos mete de lleno en uno de esos crímenes sonados de la transición, el de los marqueses de Urquijo, acontecido el 1 de agosto de 1980 y que abrió la puerta a un debate importante sobre el tratamiento de las noticias por parte de los medios de comunicación, con los códigos deontológicos pasando por más de una entrepierna. Por cuestiones legales, el autor ha tenido que cambiar los nombres de los protagonistas, pero en la novela apunta hacia los autores intelectuales del crimen y al móvil: puramente económico. Sobre el asesinato de los marqueses de Urquijo se había especulado sobradamente. El proceso acabó como el rosario de la aurora, con Rafi Escobedo presuntamente suicidado en su celda y como único culpable. Y con un móvil claro, la venganza por la intromisión de su suegro en el matrimonio.
La novela de Sánchez Soler propone otra vía de investigación, la del dinero, pero sobretodo, y eso es lo más importante, es una excelente obra literaria. Los que conocen el trasfondo disfrutarán, los que no, también. Porque Sánchez Soler es un excelente escritor que domina este oficio a la perfección y que ha sabido crear un gran personaje, Fierro, el sicario, que es el alma que mueve esta novela. También ha sabido recrear magníficamente la sordidez de la España de la época, en la que los procesos judiciales y la investigación aún tenían un tufo franquista de primer orden –hay que recordar que sólo han pasado cuatro años de la muerte de Franco y que faltan pocos meses para el golpe de Estado de febrero de 1981-. Así, entre el lujo en el que se mueven estos ricos de rancio abolengo, los viajes a Londres, y los elementos más sórdidos de una historia donde sí que hay una fabulosa venganza –la de Fierro-, Mariano Sánchez Soler ha urdido una magnífica novela negra que se lee del tirón y que es un fiel retrato de una España que tal vez no ha evolucionado tanto. Basta ver que todavía no tenemos banqueros en prisión.

Sebastià Bennasar

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El asesinato de los marqueses de Urbina / Mariano Sánchez Soler / Roca Editorial / 1ª edición, marzo de 2013 / 188 páginas / ISBN 9788499185873


La Comissió de la Dignitat rescata un miler de fotografies de la Guerra Civil captades per un fotògraf anònim

Fons Argelers

"Va anar de poc que el fons fotogràfic de la Guerra Civil fos adquirit per una altra entitat i anés fora de Catalunya", assegura el portaveu de la Comissió de la Dignitat, Josep Cruanyes. Cruanyes, però, es va moure molt ràpid. En 15 dies va aconseguir 10.000 euros. En va pagar 7.500 pels 1.400 negatius que havien sortit a subhasta per internet. Cap institució pública va poder adquirir unes imatges captades per un fotògraf que també era soldat i de qui, de moment, es desconeix el nom.
Les imatges es conservaven en tres caixes. Una de fusta i dues de ferro. Les tenia un militar francès que havia sigut oficial d'un camp de concentració el 1939. Segurament va ser en un dels camps improvisats a les platges franceses, on molts republicans van morir per culpa de les terribles condicions de vida, on l'arxiu va passar del fotògraf desconegut al militar francès. De moment, la Comissió ha iniciat una investigació per intentar identificar el fotògraf. Tenen una foto d'ell i el nom de la seva xicota o muller: Maria Fabregat. També se sap que el fotògraf anava amb la 143 Brigada Mixta. I que era professional: anava sempre amb dues càmeres penjades al coll. Una d'elles era una Leica.
Les imatges que va captar mostren no només el camp de batalla sinó també la vida quotidiana dels soldats. El fotògraf documentava molt bé cada imatge, i identificava les persones que hi sortien. Es veuen imatges de les barraques improvisades que els soldats aixecaven per aixoplugar-se. Els bombardejos i el frenesí dels portalliteres traslladant ferits. Són imatges inèdites, mai han sigut publicades. "Hi ha també fotos de Barcelona, de les estàtues de Montjuïc, de les platges, de les eleccions de 1931, de Somorrostro... Segurament durant la retirada el fotògraf devia anar a casa seva a fer una tria", assegura Cruanyes.
La compra ha sigut possible gràcies a aportacions d'entre 20 i 1.000 euros de 53 persones vinculades a la Comissió de la Dignitat, Ara Llibres i la revista 'Sàpiens'. Amb els euros recollits, a part de l'adquisició del fons, l'associació Fotoconnexió investigarà el seu origen i es farà una exposició al llarg del 2014. 

dimecres, 27 de març del 2013

ALJUBARROTA, QUAN LA HISTÒRIA REAFIRMA UN PAÍS

El 14 d'agost de 1385 les tropes de João I d'Avis, rei de Portugal, varen entrar en combat amb les tropes del rei Joan de Castella al que es coneix com a la batalla d'Aljubarrota. El gran heroi de la batalla va ser el conestable de Portgual, Nuno Alvares Pereira, que va haver de combatre contra unes tropes molt superiors i contra alguns dels seus germans, que s'havien passat a les tropes castellanes. La batalla d'Aljubarrota va significar la consolidació de la segona dinastia al regne de Portugal i l'inici del llarg segle d'or portuguès, que es conclogué 115 anys després amb l'arribada de Vasco da Gama a l'Índia i amb  l'arribada al Brasil. Doncs bé, sense la victòria d'Aljubarrota no es podria explicar aquest gir històric de Portugal, ja que del matrimoni de Joan d'Avis amb Felipa de Lancaster va néixer el gran mecenes de les exploracions, Enric el Navegant, lligat de forma indisoluble a l'Ordre de Crist, la transformació portuguesa dels templers.
Des del punt de vista tàctic i militar, la batalla va suposar la demostració que en un terreny favorable la infanteria podia vèncer a la temuda cavalleria de l'Edat Mitjana, i també que un exèrcit petit i manejable i ben dirigit podia ser més efectiu que un gran contingent amb dificultats per a l'organització i el desplaçament, quelcom que ja havia demostrat William Wallace quasi cent anys abans a la batalla del pont d'Stirling contra l'exèrcit anglès.
Des del punt de vista polític, va significar una aliança dels portuguesos amb els anglesos -que es va perllongar amb alts i baixos al llarg del temps- i la consolidació de la independència envers Castella. Portugal havia nascut com una escissió del Regne de Lleó i havia hagut de menester dos segles per poder reafirmar la seva independència.

Avui en dia, la visita al camp de batalla i al seu centre d'interpretació, molt a prop de Batalha, a la població de São Jorge, és un dels espais culturals més reivindicatius de Portugal. En un país on la interactivitat als museus destaca per la mancança, Aljubarrota s'ha convertit en una instal·lació moderna (com a mínim pel que es pot esperar en un museu portuguès), amb un audiovisual llarg que explica perfectament la batalla i una sala interactiva molt interessant, a més a més de la pertinent ubicació de diferents llocs exteriors per entendre com va ser l'enfrontament.

Però és a la vegada molt més que tot això. És sobretot un motiu d'orgull amb més de sis segles d'història, i és un dels referents ineludibles de la història portuguesa. Aljubarrota és la demostració de la voluntat de llibertat d'un poble, o com a mínim així es com es ven la història, que és més nacional que mai. Aljubarrota és un mite, fins al punt que el 2004, quan a l'Eurocopa Portugal va aconseguir eliminar Espanya, els diaris esportius titularen amb el nom de la batalla a la seva portada.
Sembla que en els darrers temps s'està molt en contra de les històries nacionals, i sembla que a les universitats declarar-se com a nacionalista és un pecat de primer ordre, sobretot si el que es vol és ser historiador. Passat el temps en què la història estava quasi sempre en mans dels marxistes, sembla que el que s'estila ara és la història del món o els anomenats estudis cuturals. Són enfocaments molt interessants, però el que està passant és que als Països Catalans estam perdent el Nord: tenim collons de saber moltes més coses de Massachussets o de l'intercanvi d'or entre les Filipines i Àmerica que no de conèixer la nostra història. He anat a una universitat pública catalana i hi he cursat la carrera d'humanitats i un màster en Història. Només he tengut una assignatura de literatura del nostre país obligatòria, i cap d'història de Catalunya. He gaudit molt fent història de l'Àfrica i històries europees, però hem caigut en la trampa de sempre, l'autoodi.
Quan la història ha estat en mans marxistes ha primat allò universal per sobre del país, la lluita de classe que la lluita com a Estat. Quan s'ha superat aquesta barrera, ha primat més el gènere o la història dels llocs ignots que la història del país. I quan s'ha intentat fer història nacional sense complexos la pròpia acadèmia l'ha rebutjada.
Tenim un problema i tenim un exemple a seguir. Portugal ha fet d'Aljubarrota un símbol, un mite, una reivindicació de la seva independència i de la seva voluntat de ser una entitat política diferenciada. A nosaltres ens calen moltes Aljubarrotes, per molt que tinguem un MNAC, que ara vol perdre la sigla nacional per incorporar la de Barcelona, i un Museu d'Història de Catalunya. Ens ha faltat una batalla nacional i ens ha sobrat pactisme. També a l'acadèmia.


Es reprenen de matinada les obres de desmantellament del Mur de Berlín


Tros desmentallat del Mur / EFE
Les obres de desmantellament de part del tram més emblemàtic del Mur de Berlín s'han reprès durant la matinada d'avui, després que la pressió ciutadana aconseguísparalitzar-les a principis de mes.
Les obres s'han reiniciat passades les cinc del matí per obrir un forat en el tram conegut com a East Side Gallery, on hi ha la cèlebre imatge del petó entre Leonid Bréjnev i Erich Honecker. Els operaris han retirat alguns dels blocs de formigó que conformen el mur per obrir dos buits de sis metres d'amplada cadascun, que es va dir que serien les sortides d'emergència d'un nou bloc d'habitatges.
Les obres, una "provocació" per les organitzacions
El fet que les obres s'hagin reiniciat de matinada s'ha interpretat com un acte de "provocació" per diverses organitzacions com Spreeufer für alle iClub Comission, que lluiten per la conservació del Mur de Berlín. El president de Club Comission, Sascha Disselkamp, ​​creu que es tracta d'una "estratègia" per mostrar que "ells fan el que volen", mentre que la ciutadania no té "opció". No obstant això, Disselkamp ha assegurat que "això no ha acabat" i ha anunciat que les protestes continuaran demà amb una manifestació davant l'Ajuntament de Berlín per mostrar el descontentament davant Klaus Wowereit (SPD), alcalde  de la ciutat.
Per la seva banda, l'artista Kani Alavi, un dels responsables de la decoració de l'East Side Gallery a finals dels anys 90, va assenyalar que es tracta d'una situació "crítica i difícil" i ha assegurat no estar "segur" dels nous passos a seguir.
Opinió de la constructora
Segons la constructora Living Bauhaus, responsable de la nova edificació que allotjarà 36 pisos de luxe, els blocs de formigó seran col·locats de nou, ja que només es tracta de crear un accés provisional per poder construir el nou bloc residencial en l'anomenada Franja de la Mort. "Lamentem que no hi hagi hagut cap altra via d'acció", ha dit el portaveu del grup, que ha assegurat que s'ha procedit a continuar amb aquestes obres després que no s'hagi trobat una alternativa en les reunions mantingudes amb l'executiu berlinès i amb el districte de Friedrichshain-Kreuzberg, on es construirà el nou edifici.